Reconocimiento médico

En la medida en que la ikastola recomienda estos reconocimientos, habitualmente ha facilitado su realización. Independientemente de que persistamos en la propuesta debemos actualizarla. Así, hemos llegado a convenir con  los especialistas dos problemas en nuestra práctica. Por un lado, la provisionalidad de las instalaciones que se adaptan en la ikastola no permite ya garantizar el uso adecuados de los nuevos instrumentos médicos necesarios. Por otro, no se considera necesario realizar una prueba de estas características anualmente.

Hemos establecido contactos con distintos servicios médicos y pronto estaremos en condiciones de publicar una lista de gabinetes dispuestos a ofrecernos sus servicios. Nuestra propuesta, para quien así lo desee, será que se seleccione el de propio interés y se realicen las pruebas en las instalaciones propias, resolviendo así nuestro primer problema. Serán pruebas más estables y seguramente más caras. Pero, dado que también recomendamos una disminución de la frecuencia el gasto final resultará menor. En general, esta sería una frecuencia que entendemos más razonable: Una primera revisión anterior al inicio de la práctica deportiva (en nuestro caso, antes de iniciar LH4). Otra previa a la incorporación a la categoría de cadetes (asociada a que en muchas disciplinas la exigen para cerrar la ficha). Y una tercera en categoría juvenil en la medida en que se intensifica la actividad y el propio desarrollo físico.

Al fin, lo que proponemos es desarrollar una actitud preventiva. Deseamos conocer la idoneidad para la actividad deportiva. Los coordinadores realizarán su seguimiento. Y, si aparecen, necesitamos conocer pronto las indicaciones.